Sin mi luna.
Soy quien pronto sabrás y voy a escribir ahora lo que será mi carta más relevante. Brando Wayne como todos los días llegaba a casa sin ser notado, cosa que realmente no tenía ni la más mínima gota de importancia para el, amargado y feliz de irradiar odio sube a su habitación a dormir su estimado de doce horas diarias (a veces más), y como es de costumbre, despierta en medio de sus sueños (que usualmente son pesadillas), desesperado, asustado como el adolescente triste y vulnerable que oculta tras su carcasa de chico malo. Otra vez las historias de siempre, sueños que relatan trágicos episodios con personas que si quiera ha visto nunca, pero a las que parece estimar mucho en dichos relatos, tanto como a una familia, al menos hasta que comienzan los maltratos y todo se torna en un extraño.. ¿Homicidio? se podría decir. Es allí cuando todo se vuelve oscuro y despierta en sollozos con tinieblas en los ojos, se logra calmar tiempo después de asimilar que sólo es un sueño y sigu...