Permanezco
Un día común para una chica cualquiera. Esta chica era yo, y esta es mi vida, lo emocionante vendría no mucho después. Ese día era sin dudarlo mucho más aburrido que los demás por razones que desconozco, en mis momentos de ociosidad se me ocurrió de pronto buscar páginas de esas en las que puedes conocer gente, ya sabes, esas donde un 70% son ancianos pervertidos en busca de tu virginidad y el otro 30% es gente como yo, que solo quería matar el tiempo e inventar ser cualquier clase de persona menos la que en realidad es, a mi parecer era gracioso. Me coloqué el nick más llamativo que pude pensar y empezaron a llegar los mensajes 'Quieres pasar una noche caliente?' 'Vamos a desvestirnos por cam' 'Eres hot?' cualquier clase de cosas, y solo estoy comentando las más leves, en realidad podía morir de la risa con lo patéticos que podían ser algunos.
-Hola, todo bien?- Por alguna razón decidí contestar a lo que sería una charla muy entretenida, con un chico realmente interesante, -De verdad no tengo nada mejor que hacer con mi vida que meterme en una página de conocer gente? No puedo creerlo- Me causó mucha gracia, opinaba lo mismo, me estuvo contando que estaba por salir de la universidad, que tenía que dedicar su mayor tiempo a estudiar, en uno que otro momento se le salia un chiste, pero nunca perdía esa seriedad extraña que lo caracterizaba, lo volvía realmente interesante, solo había un problema, ocho largos años de diferencia entre el y yo, que oculté con una pequeña mentira piadosa, 'Soy dos años menor que tu'. Duramos no mucho mas de una hora hablando y ya sentía que quería saber absolutamente todo sobre este chico, de verdad me llamaba la atención, esperaba con ansias que pidiera mi número y cuando ya sentí que estaba por hacerlo, pufs.
-Se fue la luz, genial justo lo que necesitaba joder, no puede ser- Después de algunas groserías, maldiciones al presidente de mi país y el servicio de luz solo pensaba en que ya no podría volver a hablar con él, el chico misterioso al que nunca pregunté su nombre. Se hizo de noche y por fin llegó la electricidad, -sería justicia-. No se por qué, pero lo primero que hice fue loguearme con el mismo nick e ir en busca del chico misterio entre mas o menos cientos de personas, si, algo estúpido de mi parte pensar que lo encontraría, en el fondo si tenía la fe de hacerlo. Luego de buscar y buscar en la lista llegó un mensaje.. 'Hola?' era él. -Se fue la luz por horas.- Le dije con satisfacción de haberlo encontrado, o el a mí. 'Imaginé que había pasado algo, y pues si te soy sincero solo entré para probar suerte de que estuvieras, me das tu número para facilitar las cosas?' -Que bello, que perfecto.- pensé. Quizá me emocioné demasiado rápido.
Habían pasado ya dos meses desde la primera vez que hablé con Lucas, si, un lindo nombre para el chico misterio. Desde entonces no pasó un solo día en el que no habláramos, solía escribirme al llegar de la universidad. Podíamos hablar de cualquier tema sin aburrirnos, era realmente entretenido y divertido, me gustaba mucho hablar con él. Sin embargo, no podía dejar de sentirme culpable por mentir sobre mi edad.. Una mentira llevó a la otra y pues, tuve que crearme una falsa carrera universitaria en cuanto me preguntó a que me dedicaba, entre otras cosas que tuve que decir para cubrir mi cuartada. Ya una vez me había dicho que no era de las personas que hablaban con alguien por internet, intercambiaban fotos y planificaban conocerse de inmediato, él se tomaba su tiempo por aquello de la 'seguridad', tal vez porque era de familia extranjera, lo habrán criado de ese modo. Yo para no ser insistente solo acepté su opinión y dejé que pasara el tiempo en el que cada vez nos conocíamos un poco mas, de igual modo era muy conveniente para mí no revelar mi identidad en una foto, o en su defecto hacer de esta mentira una todavía mas grande con una falsa. Si les soy sincera, moría de ganas por ver quién estaba detrás de la pantalla.
Meses después, Lucas y yo hablábamos a diario como si no hubiera un punto muerto en nuestra conversación, Dios, creo que nunca me cansaría de hablar con este chico. Él me atraía muchísimo, no iba a negarlo, sentía aprecio por el, y cada vez me dolía un poco más haberle mentido.. Ya no había vuelta atrás, sabía muy bien que por la clase de persona algo conservadora que era Lucas se alejaría de inmediato si le decía la verdad, no quería dejar de hablar con el, era lo único que daba emoción y un toque diferente a mi vida que siempre había sido aburrida. Cuando llevaba once meses hablando con Lucas, empezó a tratarme un poco más, como decirlo.. ¿Cariñoso?. No era de esos que te empalagan, que te dicen algunas palabras bonitas que obviamente son mentiras, a demás de ser un poco reservado con algunas cosas era sincero, quisiera poder decir lo mismo de mí. En fin, de verdad valoraba cada detalle de aprecio que tenía el chico misterio hacia mí.
Resulta curioso que un chico de su edad jamás se diera cuenta que estuvo hablando con una niña por tanto tiempo, difícil de creer no? pues así fue. Supongo que se debía a que me crié rodeada de adultos, mi manera de hablar y mis opiniones no concordaban mucho con las otras chicas de mi edad, siempre me llevé mejor con las personas mayores, quizá por eso sentía que no tenía muchos amigos.. 'Siento que comienzo a quererte.' Aquel mensaje me hizo sentir en el cielo. Trece meses luego de conocerlo, Lucas estaba a punto de salir a una merecidas vacaciones de un mes. Me había contado antes que estaba residenciado en una ciudad que quedaba mas o menos a tres horas de la mía, me dijo que su familia y el viven acá pero tuvo que marcharse para poder estudiar allí, era una de las mejores universidades del país, yo hubiera hecho lo mismo si se me presentase esa oportunidad. 'Voy a pasar mis vacaciones en casa con mi familia, estaré de vuelta, pensé que sería una buena oportunidad para conocernos si eso quieres..Podría invitarte a salir' -Maldición.-
Perfecto, muy bien echo, soy una idiota.-
Moría de ganas de verlo, mucho tiempo fantaseé pensando cómo podría ser su apariencia física, lo imaginaba como un chico alto, que viste con clase y es sumamente inteligente, frío, interesante y atractivo, aunque lo ultimo no me preocupaba tanto, ya tenía un lugar ganado y muy merecido conmigo, aunque no fuera tan agraciado, sabía muy bien que su personalidad tenía todo lo que buscaba. Claro que sería mucho mejor que fuera así ¿no?. De igual modo de nada me servía fantasear, sabía que nunca podría mostrarme como soy a mi chico misterioso. No me quedó otra opción que decirle que aún no estaba lista, y por supuesto él lo entendió. Pero yo cada vez sentía más la necesidad de ver quién se ocultaba allí.
Aquel día después de unas semanas, decidí visitar a mi mejor amiga, esta chica es como mi hermana, sólo a ella pude contarle todo sobre Lucas y yo, sobre ese 'nosotros' que jamás pasaría. 'Quiero saber como es' 'Lo he buscado por facebook y su perfil es privado, solo tiene el logo de la universidad como foto de perfil en todos lados' 'Perdí la oportunidad de conocerlo' éstos eran algunos de los lamentos con los que atormentaba a mi mejor amiga. -Ya basta, por qué no le pides una foto y ya? ¡Es muy sencillo!.- dijo ella. No es tan fácil.. Si le pido una fotografía me veré en la obligación de pasarle una mía si me lo pide, no quiero seguir mintiendo. Sólo podría ver sus fotos si lo tuviera en facebook, pero se muy bien que solo acepta a conocidos, y pues, obviamente de mi cuenta no puedo agregarlo. A menos que fuera otra persona que el conoce de algún lado.. Pero no, es estúpido.. Aunque podría resultar.. ¿Será que.. Dios, lo intentaré.
Éste era el plan; escribiría desde otro teléfono a Lucas fingiendo ser una compañera de clases, esperaría un par de días y le enviaría una solicitud con un perfil falso de la misma chica. ¿Qué podría salir mal? -Joder, espero que alguien en su clase se llame Bárbara.- Estaba decidida, por fin podría descubrir el misterio.
Todo iba perfecto, hice lo que pensé y le escribí diciendo ser esta chica 'Bárbara', al parecer si hay alguien con ese nombre en su clase, fue una conversación muy corta y cortante de su parte, pero supongo que así es con el resto del mundo, hoy enviaré mi solicitud para pertenecer a sus amigos y todo saldrá de maravilla. -Al menos ésto fue lo que pensé.-
'En qué estabas pensando? un perfil creado recientemente, con una foto de la universidad y el nombre de una tal Bárbara que estudia conmigo? Para que lo sepas, Bárbara y yo nunca fuimos muy amigos, ya me parecía raro que tuviera mi número y me escribiese, en verdad creías que me comería ese cuento?' Mierda, mierda y mas mierda.
Lo negué todo, pero nada funcionó, estaba convencido de que era yo, y ya estaba hasta el tope con esto de las mentiras. En busca de mi última gota de moralidad, confesé. Me disculpé y di explicaciones en un largo mensaje, en resumidas cuentas le dije que solo estaba desesperada por verlo y sin pensar mucho eso fue lo que se me ocurrió. Sólo confesé sobre esto, no iba a dejar que se perdiera todo destapando todas mis mentiras desde el principio.
'Lo siento, no puedo creer que hayas caído al punto de hacer esto, pensé que había confianza entre los dos, y vaya que te quiero.. Lo mejor será dejarlo hasta aquí y fingir que nunca pasó, no estoy para niñerías, adiós.' El mensaje que me destruyó por completo.
¿Cómo puedo ser tan estúpida? ¿Acaso creía que podía haber un futuro entre los dos? Siempre tengo que arruinarlo todo.. Ya no había vuelta atrás.. No me atreví si quiera a contestar su mensaje, no cabía tanta vergüenza adentro de mí.. Lucas no volvería.
Ya habían pasado cuatro meses y no terminaba de aceptar el hecho de no volver a hablar con él, sabía que no podría olvidarlo en mucho tiempo, me sentía tan a gusto con él, me estaba haciendo mucha falta, 'no estoy para niñerías', esa frase daba vueltas y vueltas en mi cabeza, pues es lo que soy, solo una niña. Al final fui yo la que destruyó todo, no resulté ser de mente tan adulta como lo había creído, solo una más, que comete niñerías acordes a su edad. Lo arruiné.
Quisiera poder decirles que todo resultó perfecto, que al pasar los años me escribió, le dije la verdad, nos conocimos, me aceptó como soy y actualmente somos muy felices juntos. Pero eso de los finales felices parece resultar solo para los cuentos de hadas y películas, a las que no pertenezco para mi tristeza.. Supongo que seré una víctima de mi propia mente por el resto de mi vida.
-Han pasado casi cuatro años desde ese último adiós, sigo pensando en ti en ocasiones.. Si llegas a leer esto alguna vez, deberías saber que no te olvidé, cometí muchos errores y lo siento con toda mi alma.. Espero que puedas perdonarme, mientras tanto conservo mis esperanzas intactas. Sé que algún día el destino cruzará nuestras vidas, y así sea por un segundo, podré saber quien eres.
-Hola, todo bien?- Por alguna razón decidí contestar a lo que sería una charla muy entretenida, con un chico realmente interesante, -De verdad no tengo nada mejor que hacer con mi vida que meterme en una página de conocer gente? No puedo creerlo- Me causó mucha gracia, opinaba lo mismo, me estuvo contando que estaba por salir de la universidad, que tenía que dedicar su mayor tiempo a estudiar, en uno que otro momento se le salia un chiste, pero nunca perdía esa seriedad extraña que lo caracterizaba, lo volvía realmente interesante, solo había un problema, ocho largos años de diferencia entre el y yo, que oculté con una pequeña mentira piadosa, 'Soy dos años menor que tu'. Duramos no mucho mas de una hora hablando y ya sentía que quería saber absolutamente todo sobre este chico, de verdad me llamaba la atención, esperaba con ansias que pidiera mi número y cuando ya sentí que estaba por hacerlo, pufs.
-Se fue la luz, genial justo lo que necesitaba joder, no puede ser- Después de algunas groserías, maldiciones al presidente de mi país y el servicio de luz solo pensaba en que ya no podría volver a hablar con él, el chico misterioso al que nunca pregunté su nombre. Se hizo de noche y por fin llegó la electricidad, -sería justicia-. No se por qué, pero lo primero que hice fue loguearme con el mismo nick e ir en busca del chico misterio entre mas o menos cientos de personas, si, algo estúpido de mi parte pensar que lo encontraría, en el fondo si tenía la fe de hacerlo. Luego de buscar y buscar en la lista llegó un mensaje.. 'Hola?' era él. -Se fue la luz por horas.- Le dije con satisfacción de haberlo encontrado, o el a mí. 'Imaginé que había pasado algo, y pues si te soy sincero solo entré para probar suerte de que estuvieras, me das tu número para facilitar las cosas?' -Que bello, que perfecto.- pensé. Quizá me emocioné demasiado rápido.
Habían pasado ya dos meses desde la primera vez que hablé con Lucas, si, un lindo nombre para el chico misterio. Desde entonces no pasó un solo día en el que no habláramos, solía escribirme al llegar de la universidad. Podíamos hablar de cualquier tema sin aburrirnos, era realmente entretenido y divertido, me gustaba mucho hablar con él. Sin embargo, no podía dejar de sentirme culpable por mentir sobre mi edad.. Una mentira llevó a la otra y pues, tuve que crearme una falsa carrera universitaria en cuanto me preguntó a que me dedicaba, entre otras cosas que tuve que decir para cubrir mi cuartada. Ya una vez me había dicho que no era de las personas que hablaban con alguien por internet, intercambiaban fotos y planificaban conocerse de inmediato, él se tomaba su tiempo por aquello de la 'seguridad', tal vez porque era de familia extranjera, lo habrán criado de ese modo. Yo para no ser insistente solo acepté su opinión y dejé que pasara el tiempo en el que cada vez nos conocíamos un poco mas, de igual modo era muy conveniente para mí no revelar mi identidad en una foto, o en su defecto hacer de esta mentira una todavía mas grande con una falsa. Si les soy sincera, moría de ganas por ver quién estaba detrás de la pantalla.
Meses después, Lucas y yo hablábamos a diario como si no hubiera un punto muerto en nuestra conversación, Dios, creo que nunca me cansaría de hablar con este chico. Él me atraía muchísimo, no iba a negarlo, sentía aprecio por el, y cada vez me dolía un poco más haberle mentido.. Ya no había vuelta atrás, sabía muy bien que por la clase de persona algo conservadora que era Lucas se alejaría de inmediato si le decía la verdad, no quería dejar de hablar con el, era lo único que daba emoción y un toque diferente a mi vida que siempre había sido aburrida. Cuando llevaba once meses hablando con Lucas, empezó a tratarme un poco más, como decirlo.. ¿Cariñoso?. No era de esos que te empalagan, que te dicen algunas palabras bonitas que obviamente son mentiras, a demás de ser un poco reservado con algunas cosas era sincero, quisiera poder decir lo mismo de mí. En fin, de verdad valoraba cada detalle de aprecio que tenía el chico misterio hacia mí.
Resulta curioso que un chico de su edad jamás se diera cuenta que estuvo hablando con una niña por tanto tiempo, difícil de creer no? pues así fue. Supongo que se debía a que me crié rodeada de adultos, mi manera de hablar y mis opiniones no concordaban mucho con las otras chicas de mi edad, siempre me llevé mejor con las personas mayores, quizá por eso sentía que no tenía muchos amigos.. 'Siento que comienzo a quererte.' Aquel mensaje me hizo sentir en el cielo. Trece meses luego de conocerlo, Lucas estaba a punto de salir a una merecidas vacaciones de un mes. Me había contado antes que estaba residenciado en una ciudad que quedaba mas o menos a tres horas de la mía, me dijo que su familia y el viven acá pero tuvo que marcharse para poder estudiar allí, era una de las mejores universidades del país, yo hubiera hecho lo mismo si se me presentase esa oportunidad. 'Voy a pasar mis vacaciones en casa con mi familia, estaré de vuelta, pensé que sería una buena oportunidad para conocernos si eso quieres..Podría invitarte a salir' -Maldición.-
Perfecto, muy bien echo, soy una idiota.-
Moría de ganas de verlo, mucho tiempo fantaseé pensando cómo podría ser su apariencia física, lo imaginaba como un chico alto, que viste con clase y es sumamente inteligente, frío, interesante y atractivo, aunque lo ultimo no me preocupaba tanto, ya tenía un lugar ganado y muy merecido conmigo, aunque no fuera tan agraciado, sabía muy bien que su personalidad tenía todo lo que buscaba. Claro que sería mucho mejor que fuera así ¿no?. De igual modo de nada me servía fantasear, sabía que nunca podría mostrarme como soy a mi chico misterioso. No me quedó otra opción que decirle que aún no estaba lista, y por supuesto él lo entendió. Pero yo cada vez sentía más la necesidad de ver quién se ocultaba allí.
Aquel día después de unas semanas, decidí visitar a mi mejor amiga, esta chica es como mi hermana, sólo a ella pude contarle todo sobre Lucas y yo, sobre ese 'nosotros' que jamás pasaría. 'Quiero saber como es' 'Lo he buscado por facebook y su perfil es privado, solo tiene el logo de la universidad como foto de perfil en todos lados' 'Perdí la oportunidad de conocerlo' éstos eran algunos de los lamentos con los que atormentaba a mi mejor amiga. -Ya basta, por qué no le pides una foto y ya? ¡Es muy sencillo!.- dijo ella. No es tan fácil.. Si le pido una fotografía me veré en la obligación de pasarle una mía si me lo pide, no quiero seguir mintiendo. Sólo podría ver sus fotos si lo tuviera en facebook, pero se muy bien que solo acepta a conocidos, y pues, obviamente de mi cuenta no puedo agregarlo. A menos que fuera otra persona que el conoce de algún lado.. Pero no, es estúpido.. Aunque podría resultar.. ¿Será que.. Dios, lo intentaré.
Éste era el plan; escribiría desde otro teléfono a Lucas fingiendo ser una compañera de clases, esperaría un par de días y le enviaría una solicitud con un perfil falso de la misma chica. ¿Qué podría salir mal? -Joder, espero que alguien en su clase se llame Bárbara.- Estaba decidida, por fin podría descubrir el misterio.
Todo iba perfecto, hice lo que pensé y le escribí diciendo ser esta chica 'Bárbara', al parecer si hay alguien con ese nombre en su clase, fue una conversación muy corta y cortante de su parte, pero supongo que así es con el resto del mundo, hoy enviaré mi solicitud para pertenecer a sus amigos y todo saldrá de maravilla. -Al menos ésto fue lo que pensé.-
'En qué estabas pensando? un perfil creado recientemente, con una foto de la universidad y el nombre de una tal Bárbara que estudia conmigo? Para que lo sepas, Bárbara y yo nunca fuimos muy amigos, ya me parecía raro que tuviera mi número y me escribiese, en verdad creías que me comería ese cuento?' Mierda, mierda y mas mierda.
Lo negué todo, pero nada funcionó, estaba convencido de que era yo, y ya estaba hasta el tope con esto de las mentiras. En busca de mi última gota de moralidad, confesé. Me disculpé y di explicaciones en un largo mensaje, en resumidas cuentas le dije que solo estaba desesperada por verlo y sin pensar mucho eso fue lo que se me ocurrió. Sólo confesé sobre esto, no iba a dejar que se perdiera todo destapando todas mis mentiras desde el principio.
'Lo siento, no puedo creer que hayas caído al punto de hacer esto, pensé que había confianza entre los dos, y vaya que te quiero.. Lo mejor será dejarlo hasta aquí y fingir que nunca pasó, no estoy para niñerías, adiós.' El mensaje que me destruyó por completo.
¿Cómo puedo ser tan estúpida? ¿Acaso creía que podía haber un futuro entre los dos? Siempre tengo que arruinarlo todo.. Ya no había vuelta atrás.. No me atreví si quiera a contestar su mensaje, no cabía tanta vergüenza adentro de mí.. Lucas no volvería.
Ya habían pasado cuatro meses y no terminaba de aceptar el hecho de no volver a hablar con él, sabía que no podría olvidarlo en mucho tiempo, me sentía tan a gusto con él, me estaba haciendo mucha falta, 'no estoy para niñerías', esa frase daba vueltas y vueltas en mi cabeza, pues es lo que soy, solo una niña. Al final fui yo la que destruyó todo, no resulté ser de mente tan adulta como lo había creído, solo una más, que comete niñerías acordes a su edad. Lo arruiné.
Quisiera poder decirles que todo resultó perfecto, que al pasar los años me escribió, le dije la verdad, nos conocimos, me aceptó como soy y actualmente somos muy felices juntos. Pero eso de los finales felices parece resultar solo para los cuentos de hadas y películas, a las que no pertenezco para mi tristeza.. Supongo que seré una víctima de mi propia mente por el resto de mi vida.
-Han pasado casi cuatro años desde ese último adiós, sigo pensando en ti en ocasiones.. Si llegas a leer esto alguna vez, deberías saber que no te olvidé, cometí muchos errores y lo siento con toda mi alma.. Espero que puedas perdonarme, mientras tanto conservo mis esperanzas intactas. Sé que algún día el destino cruzará nuestras vidas, y así sea por un segundo, podré saber quien eres.

Me sorprendió, Buena historia
ResponderEliminarIncreíble, hay historias que tienen desenlaces increíbles! me ha gustado mucho.
ResponderEliminarUn saludo.