Sin mi luna.
Brando Wayne como todos los días llegaba a casa sin ser notado, cosa que realmente no tenía ni la más mínima gota de importancia para el, amargado y feliz de irradiar odio sube a su habitación a dormir su estimado de doce horas diarias (a veces más), y como es de costumbre, despierta en medio de sus sueños (que usualmente son pesadillas), desesperado, asustado como el adolescente triste y vulnerable que oculta tras su carcasa de chico malo. Otra vez las historias de siempre, sueños que relatan trágicos episodios con personas que si quiera ha visto nunca, pero a las que parece estimar mucho en dichos relatos, tanto como a una familia, al menos hasta que comienzan los maltratos y todo se torna en un extraño.. ¿Homicidio? se podría decir. Es allí cuando todo se vuelve oscuro y despierta en sollozos con tinieblas en los ojos, se logra calmar tiempo después de asimilar que sólo es un sueño y sigue con lo suyo, durmiendo. ¿Pues qué más puede hacer?
Tenía serios problemas en casa, había sido incomprendido toda su existencia o eso era lo que parecía, sentía no encajar más que en la sociedad, en su propia familia. ¿Qué hacer cuando el único sitio donde deberías estar seguro es para ti un espiral depresivo e inconcluso del que no te puedes librar? Sin embargo, desde que se relacionó con Ginger su vida dio un giro sumamente significativo, con ella no tenía que desperdiciar su energía aparentando ser alguien distinto para complacer a los demás, lo que Brando supo poco tiempo después es que a veces no puedes librarte de tu pasado tan fácilmente. Desde que Ginger conoció al chico hace algunos meses no hace más que hablar de amor.. Ya sus palabras no se sienten desoladas o vacías, todo lo que no tuvo sentido un día hoy ya lo tiene, se siente tan real como que cuando ve a la luna, piensa en el. Así es como ambos adolescentes se sumergen en una relación de amor en la que ella (mucho más que el) aporta una dosis significativa de paz para los dos.
La noche caía como todos los días, el color desvanecía, la claridad se hacía cada vez mas tenue. Los padres de Brando no estaban en casa, algo que no era inusual ya que el Señor Wayne era un adinerado y por lo tanto muy ocupado empresario, que solía permanecer su mayor tiempo en el edificio donde se concretaban los negocios, mientras su esposa llevaba las cuentas. Esa tarde Ginger asistía a sus clases semanales de arte y literatura, por lo que era imposible verse con el amor de sus días, así que, nuestro personaje principal llega a su hogar luego de ir a trotar para despejar su mente, ya al estar divagando en sus pensamientos mientras intenta conciliar el sueño, escucha el timbre de casa.
Extrañamente cuando baja nota que tras la puerta no hay absolutamente nadie, luego de abrir e inspeccionar el lugar sigue sin encontrar señales de vida, ni un alma. Más raro aún, al entrar de vuelta a casa solo logra notar un sobre a un lado del suelo, el cual abre sin miedo a indagar su contenido. Luego de leer lo que parece ser la reseña de un hospital, se encuentra con un texto que acabaría sin duda alguna con su calma. "La madre de Brando ha fallecido en horas de la mañana, esperamos no molestarlos, solo cumplimos con avisar." en ese momento simplemente el chico no sabe como reaccionar, se queda interiorizando todo por unos segundos, y es allí cuando comienza a recordar, todos los sueños y todos los pensamientos dejaron de ser borrosos para retomar claridad.
Ahora bien, les explico. Brando sufrió desde niño maltratos tanto físicos como verbales por parte de su padre, con el pasar de los años a causa de fuertes golpes y agresiones psicológicas, el pequeño niño presenta un severo cuadro de esquizofrenia, causando así en una de sus crisis la muerte de su padre y acto seguido deja malherida a su madre cuando ésta intenta controlarlo, ella es internada al hospital donde queda en coma con pocas esperanzas de vida mientras que el, es referido a una sucursal psiquiátrica donde lo ayudan a recuperarse, quedando fuera de toda culpa ya que pudo ser considerado el acto en defensa personal y sin voluntad mental para controlar sus impulsos. Tiempo después diagnostican a Brando libre de locura, lo envían a un centro de adopción donde, en un intento de los señores Wayne por superar la pérdida de su primogénito, lo acogen en su hogar como uno más de la familia, como todo niño, el hijo adoptado crece y reprime lo que para el (más que para todos) fueron hechos traumáticos, esto explica las frecuentes pesadillas que eran lo que de una manera u otra no lo dejaba librarse de su pasado.
¿Lo que pasó después? Vaya usted a saber.
Y para que pueda comprender, continúo con lo que muchos van a interpretar como mi despedida.. Quedó Ginger sin su luna, sin su única locura. Ella contemplaba como cada atardecer, la reaparición de la luna que le otorga creatividad a sus relatos, no es demasiado importante lo que pueda decir, sino más bien que pueda decirlo. La luna estaría allí cada noche para escucharla cuando nadie más lo estuviese, sabe que está a un pie de su abismo y que tal vez sus textos yacerán en un cementerio de historias olvidadas, donde la mayoría ni siquiera alcanzaron a ser contadas, pero confía en que la luna será confidente de cada palabra que musite y hasta cada texto que escriba para darle así inspiración a centenares de personas que aunque no conozcan a este anónimo historiador, necesitaran de sus pensamientos como fuente de vida para crear nuevos versos. Sufro la pérdida de lo que fue mi gran amor, y les puedo asegurar que él no se ha ido mientras lo sienta aquí conmigo. Les repito mis estimados como lo he dicho por muchos años, no estoy loca, pero no me faltarían motivos para estarlo.
Cada atardecer, cuando la luna sale te puedo ver.
Hasta pronto B Wayne.
Ginger; 83 años; paciente con cuadro depresivo y esquizofrenia paranoide.
Fallece en un ancianato y solo se encuentra su carta como justificante a su tristeza, hoy hemos decidido publicarla al mundo.
Cualquier otra palabra está demás.

Comentarios
Publicar un comentario