Desde la ausencia
Ojalá ser una semilla, para que el viento me susurre la esperanza que trae una llovizna. Estoy tan dormida, que solo espero y te veo, que solo contengo y me aferro, que hace tiempo no saco a pasear mis ansias. No puedo pedirle a las olas del mar que paren, a veces la vida deja de ser lo que queremos y solo es lo que es. Te dejé tantos poemas sueltos escritos de un fugaz recuerdo, que entre tanto llanto contenido en la almohada, todo se lo llevó el olvido. Ojalá vieras lo que nunca has visto, ojalá tu corazón pudiese sentir lo que nunca sintió, ojalá, tu razón fuese yo. Ha pasado tanto tiempo que ya no sé si la ansiedad es por ti, por mi, o por lo intangible. A veces la luna no puede con tantos vacíos, aunque le guste la oscuridad, aunque le guste ver como el sol se esconde. Cuando vas caminando por la calle perdido inevitablemente pisas una que otra baldosa suelta y te mojas, así mismo me pasa contigo, intento esquivar las baldosas defectuosas pero de un modo u otro me termino moja...