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Mostrando entradas de marzo, 2020

Desde la ausencia

Ojalá ser una semilla, para que el viento me susurre la esperanza que trae una llovizna. Estoy tan dormida, que solo espero y te veo, que solo contengo y me aferro, que hace tiempo no saco a pasear mis ansias. No puedo pedirle a las olas del mar que paren, a veces la vida deja de ser lo que queremos y solo es lo que es. Te dejé tantos poemas sueltos escritos de un fugaz recuerdo, que entre tanto llanto contenido en la almohada, todo se lo llevó el olvido. Ojalá vieras lo que nunca has visto, ojalá tu corazón pudiese sentir lo que nunca sintió, ojalá, tu razón fuese yo. Ha pasado tanto tiempo que ya no sé si la ansiedad es por ti, por mi, o por lo intangible. A veces la luna no puede con tantos vacíos, aunque le guste la oscuridad, aunque le guste ver como el sol se esconde. Cuando vas caminando por la calle perdido inevitablemente pisas una que otra baldosa suelta y te mojas, así mismo me pasa contigo, intento esquivar las baldosas defectuosas pero de un modo u otro me termino moja...

Ya se me va a pasar

A los cuántos amores llegamos al correcto? Al preciso, al certero, a ese que nos corresponde. He escrito muchas cartas de desamor y despedida, estoy cansada de soltar letras destinadas a jamás ser leídas. Me voy cansando de decirte que te quiero cada vez más, porque no hace la diferencia, creo que no va a funcionar. Voy perdida en un laberinto de nunca acabar, me siento a llorar porque al final del día nunca estás. Vivo en el gris de tus matices, cada canción triste me pinta que nunca me quisiste. Parece que con el tiempo en ves de aprender sólo me pongo más ilusa. Ilusa al creer que por arte de magia vas a estar, y por primera vez te vas a querer quedar. Me inundan la cabeza todos estos pensamientos de ti con ella, estoy sentada desde la banca esperando por entrar a un partido que no pone su fe en mi. Tengo este nudo en la garganta del no poder decirte, pero es más fuerte el dolor del no poder cambiarlo. Tu me estás haciendo daño. Tu, a demás de mi, porque no quieres herirme pero sa...