El error fue enamorarme eternamente de tu amor momentáneo. En el silencio de la noche donde me encuentro, la tinta cayendo sobre el papel, el humo disuelto en el aire y el frío que percibo de esta tristeza sin motivo, hace lo que está a su alcance el universo por atormentarme. Vuelves una vez mas y te recibo una vez menos, esperando que me devuelvas por un minuto la felicidad de nuestros viejos tiempos. A ti, mi momento más caótico, mi bonita coincidencia y mi peor error cometido, ese que ocasionó la devastadora guerra mundial entre mi corazón y mi cerebro, destruyendo todo a su paso, dejando mi alma en pedazos, bomba atómica de perdición para quien te conozca, la droga necesaria para lidiar con mis miles de prejuicios y alimentar mi mente inestable. Vivo en el parpadeo de tus ojos intermitentes, mi mente sigue siendo mi arma más potente porque no puedo dejar de escribir y tampoco de pensarte, me consume cada día tu partida similar al cigarrillo de un fumador compulsivo, es esa des...