Adverso

Me perdí.

Me perdí en el silencio de cada una de tus letras, conociendo que nunca llegue a ser intérprete de ningún verso.

Me perdí en el tiempo, ése que pasábamos juntos, cuando los minutos se convirtieron en segundos a tu lado.

Me perdí en tu universo, y permanezco allí ahora, vacío, tal cual una noche con miles de estrellas, pero sin su luna.

Me perdí en la alegría temporal que me otorgaste, alegría que dejé extraviada en algún cajón minado de recuerdos.

Me perdí, lo repito una y mil veces, consciente de que no gano nada con ello, intento plasmar mi dolor en cada línea, porque después de todo las letras no morirán.

Me perdí por tonto, por idiota y por enamorado.

Me perdí sin saber, pasando por iluso al borde de pensar el daño que me causarías.

Me perdí entre tu amor y mi amor, que nunca lograron ser iguales, de haberlo entendido otro caso hubiese sucedido.

Y perdí, perdí todos los sueños, toda mi esencia gastada en ti.

Perdí mis insomnios desvelado y profundamente encantado con cada una de tus mentiras, las más preciosas de mi vida.

Perdí en lo que tu llamaste un juego, aunque para mí nunca estuvo ni cerca de serlo.

Perdí mi vida en un lugar oscuro, un lugar que solo deseaba ser iluminado con tu presencia. Nunca lo entenderías y es algo que comprendo, no representé éso que tu fuiste para mí.

Perdí, me encuentro perdido actualmente.

Pero tu perdiste aún más, me perdiste a mí. Y cuando comprendas todo lo que perdiste, ya será demasiado tarde para ti, para mí, para nosotros.


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