Las palabras de mis ojos

Somos el insomnio de Abril.

Ese frío de la noche, esa sábana cálida, esa falta de sueño que tanto agradezco. Fuimos esa timidez que nos caracterizó al conocernos, donde poco a poco se fueron tiñendo con tu amor todos mis cuentos. Así, sin darme cuenta, me diste la posibilidad que un día creí haber perdido.

Entre dudas, desaciertos, desamores y coincidir. Porque a veces no puedes mirar la felicidad ni que la tengas delante de tus ojos, porque somos parte del tiempo, porque todo llega a su momento. Pero ahora ya te estoy viendo.

Nadie nos encontró esa tarde con tus manos entre las mías, allí sentados, mientras la noche caía. Donde pudieron más las ganas de estar contigo que el sueño que tenía, donde tu boca con la mía.. y yo pensé que la magia no existía.

Me gusta la manera en la que sacas de mi un lado que no conocía. Me gusta cuando somos tiernos, cuando nos perdemos entre risas, historias y sucesos. Me gusta cuando me inspiras todo este amor que me saca de quicio, cuando no puedo contener más los abrazos que quiero darte, cuando me vuelvo una niña y se te iluminan los ojitos al mirarme.

Me gusta el momento en que convertimos soledad en compañía.

Te quiero conmigo, pero más que eso te quiero feliz y te quiero libre. Aunque en algún momento nuestro camino sea adverso, tú sigue tus canciones que yo seguiré mis sueños. Entre tanto enredo quizá nos encontremos. Somos esas palabras que componen un verso, pero juntos formamos el poema entero.

Hallaré las maneras de quererte mientras quieras ser encontrado.

Así que por ahora, que me quieres y te quiero, que me tienes, que te tengo, hagamos guerra al olvido, hagamos guerra al amor. Que a veces las palabras grandes son las más cortas, que los ojos pueden llegar a decir más que cualquier cosa.





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