Naufragio

Hace tiempo no reposo a las orillas del mar. Hace tiempo prefiero quedarme en casa, porque aunque disfrute la playa, parece que ya me ha cegado bastante el sol. No veo más barcos cerca de la costa, parece que todos se han perdido. Debo empezar a construir una manera de salir de aquí, pero no tengo ganas.

A veces sueño cosas raras, creo que me invade un poco la nostalgia. Te apareces casi por arte de magia, y yo ni siquiera sé quién eres. En qué momento convertimos soledad en compañía? -me pregunto- Pero si te soy sincera, se ha hecho difícil despertar desde aquella tarde que nos conocimos.

Meses atrás me dijiste que te gustaba el sonido de las olas, yo varada en esta isla ya quisiera no escucharlas más.. perdona que no te lo dije, pero contigo cualquier otra cosa me daría igual. Ya no me disgustaría sentir el sol ni el olor de la arena.

Cuando me encontraste triste en casa, perdida en mi última taza de café, pensaba en qué hacer para no perder la fé. No quise abrumarte con mis problemas, no quise que me vieras de esa manera. Quería hacerte feliz, quisiera poder sacarte de aquí.

A veces cuando la noche está muy fría no puedo dormir. Me da miedo el grito del viento, temo que se lleve mis suspiros y las últimas esperanzas que quedan en ellos. Más de una vez te dejé plantado por mis insomnios, no sabes lo que me ha dolido no poder verte.

Parece que cuando más te espero paciente, menos te encuentro. Ya hace días que no nos vemos, hace días no puedo dormir en silencio. Es éste clima huracanado y el pesar de los rayos, la lluvia no está a mi favor. Pero te prometo mi amor, estoy planificando todo para nuestro encuentro.

Empecé a construir una balsa, he decidido al fin salir de casa. Llevo días agotando mis pasos pero creo que ha valido la pena, ya podremos salir de aquí cuando te vea. Me carcomen las ansias de agradarte con mi sorpresa.

Estoy muy cansada, a penas he podido dormir una que otra siesta cuando la tarde se acerca. Sé que te gusta hablar en calma, quizá por eso no te he visto. Es mi culpa, te entiendo y sigo trabajando para que no tengamos más prisa ni lapsos cortos de sueño.

Ya hace semanas que no te veo.. he terminado la balsa, también he luchado por conciliar el sueño.. ya ni que duerma en calma te encuentro. No sé dónde estás, estoy perdiendo las fuerzas, me siento un poco débil.

Empiezo a pensar si te cansaste de mí y te has ido.. de mi inestabilidad, de mis tristezas, de la forma en que hago gestos cuando hablo. Por favor, si es que acaso me oyes, no te vayas, puedo cambiar y no quiero perderte.

Mi mente está un poco nublada, ya no veo con claridad, he perdido el apetito y casi no siento mis piernas.

Ayer soñé por primera vez en semanas, estaba oscuro y habías decidido irte sin mi. Me he asustado tanto que desperté de golpe, con la poca fuerza que me queda he decidido montar la balsa, no me perdonaría si algo te pasa.

Ya van dos días de marea alta. Con todo el apuro me olvidé traer de comer. Ojalá mirarte una vez más.

Hace rato un pájaro negro se posó en la esquina de la madera, dejé que me hiciera compañía un rato, pero me incomodó su presencia y lo ahuyenté.

Hoy está amaneciendo y la balsa flota a marcha lenta, no veo más que el cielo y el mar. Me he cansado un poco de remar, no quiero parar hasta encontrarte pero siento que ya no puedo. 

Cuando te vi tenía todo el tiempo del mundo. Ahora no sé si tengo tiempo, pero quisiera verte.

Estoy agotada, me dejo llevar por el sueño una vez más..

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