Gris.

Un día fuí un bonito paraíso, con bonitos colores, rodeada de una cálida estación de otoño con un cielo digno de admirar.. De esos sitios en los que en cada momento te sientes en tu hogar, aunque no lo estés.
Un día.. hace tanto.
Procuré mantener mis sentimientos intactos, protegerlos de mí, protegerlos del resto y para el resto. Procuré seguir amando, porque la felicidad no es felicidad si no se comparte.
Un día fuí una tonalidad amarilla alrededor de entretonos oscuros. Una sintonía templada que quería brillar para los demás y hacer sus mundos más coloridos.

Y de pronto, todo es un poco gris para mí.
De pronto soy sólo un fragmento.
Una nube gris añorando el color blanco al que algún día pertenecí.

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