Carta a un anónimo.

Esto puede parecer algo complejo de comprender, pero te escribo a ti porque sé que entre tantos lo podrás entender.

Llevo un largo tiempo esperándote, quizá parezca corto en comparación a lo mucho que han llegado a esperar otras personas, no es que esté impaciente ni nada por el estilo —A veces me pasa—, simplemente es en este momento del insomnio cuando siento navegar en mares de calma que me otorgan la certeza para expresarme a través del alma.

Tú que no me conoces aún, deberías saber que no suelo ser la primera en dialogar. Discúlpame si llego a tenerte de frente y sigo sin notarlo, soy un poco distraída, complicada e insegura a la vez. Necesito tomar confianza para pensar si quiera en entablar algún tema de conversación con alguien, mucho más para dejarte indagar entre lo que siento o pueda llegar a sentir. Te pido que me tengas paciencia y por favor no te rindas tan pronto, la verdad tengo muchas ganas de saber quién eres y prometo hacer mi mayor esfuerzo en mostrar mi interés.

No te asustes si a veces quiero estar sola, tal vez necesite olvidar todo un rato y reorganizar mis pensamientos, perdona si no te encuentras en mi sintonía uno que otro día. Muchas veces he creído conocerte, pero el tiempo me ha demostrado que en realidad aún no llegas, y cuando sea así, ¿cómo saberlo? lo que sí sé es que estás en camino —En mi camino, para ser más precisos—. Quisiera saber dónde estás, o que estás haciendo justo en este momento, sería genial saber en cuánto tiempo nos conoceremos. Me conformo por ahora con saber que llegarás, que así como yo te espero, tú me estás buscando.

Sí, me impaciento cada cierto tiempo, y no es tu culpa, sencillamente me canso de estar sola a veces, cuando comparto las noches con el cielo y sé que aguardas en algún lugar remoto, acompañado por las mismas estrellas que yo observo. No es el frío que se presenta, es la madrugada lenta y tú que no estás en ella.

Existe tanta tristeza en esos días solitarios... Me abstengo a recordar como consuelo que nos toparemos en un punto de la historia y cambiaremos totalmente nuestras páginas. De una u otra manera debo pasar por esto, es parte del proceso, parte de la vida. Sigue siendo tu ausencia que me pone de este modo, pero no te preocupes cariño, sabré apreciarte cuando te tenga conmigo. Te adueñarás de todos mis versos y mira, puede que éste sea el primero que te dedico.

No es posible forzar el destino, aunque no te niego que quisiera tomar un reloj y adelantar el tiempo para saber si eres tal como imagino. Tengo muchas ganas de descubrir cómo eres, aprender cada detalle de tu forma de ser y más que eso, saber qué se siente ser plenamente correspondidos.

Aunque me confunda y tenga dudas en ocasiones, tengo presente que debo ser más paciente, nadie sabe cuándo te aparecerás en mi vida, o yo en la tuya. Mientras aguardo a ese instante, no puedo privarme del derecho de idealizarte.


Por favor no te tardes, una vida es mucho tiempo para esperarte.



Había pensado redactar un escrito como éste desde hace unos meses, pero como todo lo que escribo, debo esperar que lleguen a mí las palabras indicadas con las que me sienta cómoda y fluya el asunto, hace poco un chico me propuso la idea de escribir una 'carta a un desconocido', y posiblemente no era para nada lo que se esperaba del post, pero quise darle un giro de noventa grados a la historia y me gustó el resultado, espero que sea de tu agrado. 












Comentarios

  1. ace tanto que no leía algo que me definiera, con lo que me identificara tanto. Esta entrada describe todo lo que pienso, lo que hablo con el universo en mis noches en vela, lo que quiero decirle a esa persona que aún no sé quién es. Es hermoso, gracias.

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    1. Me motivan mucho este tipo de comentarios, me alegra que te haya gustado, gracias a ti por tomarte el tiempo de leerme, saludos.

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  2. Hace tiempo que no me sentía tan identificado con algo que leo. Sigue así, es increíble.

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